La Ventana Indiscreta

2007

Formol y naftalina

Regresan los fantasmas del pasado,
tal vez nunca se marcharon.
Agazapados esperaron
una nueva oportunidad.
Con su movida promovida
entre formol y naftalina,
los han sacado de su vitrina,
vuelven a desafinar.
No importa dónde estés, te van a bombardear
con absurdas melodías que querías olvidar.
No acierto a comprender todo este carnaval,
tan solo digo, pienso que yo ya tuve suficiente de chaval.
Regresa el hijo pródigo olvidado,
creo que aún no se ha enterado
que hace tiempo que ha pasado
su fecha de caducidad.
Obsoletos y oxidados,
los puedes ver tarareando
himnos que huelen a rancio
y demagogia popular.

Barreras

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
A estas alturas, consumido y echando un vistazo atrás,
observo el tramo recorrido y no puedo más que echarme a llorar.
En mi frente alguien ha escrito: disminuido y marginal.
Desde arriba deciden, unos dan y otros reciben.
Dime tú, ¿de qué lado estás?
Mire por donde mire, veo barreras que me impiden;
retrocedo en vez de avanzar.
Todos creéis haber cumplido con vuestra labor social
comprando "suerte" a un desvalido que se hiela en un portal.
Un día os pasáis al otro lado, un día os ponéis en mi lugar;
veréis que discapacitado no es sinónimo de incapaz.

Artificio

Actitud, talento interpretativo.
Pobres argumentos, grandes beneficios.
Corren buenos tiempos…
Química y buen rollo en los camerinos.
Entrar en el meollo, cuestión de oportunismo.
La integridad de oferta, todo el pescado vendido,
y otra joven promesa con valores confundidos.
Mezclar la ingenuidad con exceso de ambición
tan solo puede acabar rompiendo algún corazón.
Actitud, talento interpretativo.
Pobres argumentos, grandes beneficios.
Corren buenos tiempos para el artificio.
Índices de audiencia, jugosos incentivos.
La ventana indiscreta y sus niños prodigio.
Muñecos de trapo, sueños de cartón piedra.
En el váter de un lavabo todo se fue a la mierda.
Popularidad, escenarios de papel:
subir al pedestal para de inmediato caer.

Jaula de Cristal

Vivo encerrada en una jaula de cristal,
Ensayando todo mi repertorio.
Día tras día me golpea la realidad,
Y aun así no os regalaré mi odio.
Tanto la plebe como la élite social
Solicitan algún que otro servicio.
Llegan a casa y se quitan el disfraz,
Y con él, todos los trapos sucios.
Como los gatos, siempre caigo de pie,
Me he acostumbrado a no desfallecer.
Inmune al desaliento, escogí perseverar,
Y si no estáis de acuerdo o tenéis algo que objetar:
Ante la incertidumbre, ante la adversidad,
Me aferro a la vida con uñas y dientes.
Ingenio agudizado por necesidad,
Y de ingenio tengo más que suficiente.
No me avergüenza ni me pienso esconder,
Yo también tengo sentimiento entre el hueso y la piel.
Me miras con desprecio y falsa pulcritud moral,
Luego vienes y pagas como todos los demás.
No hay remedio cuando no hay enfermedad.
Queréis quitar de en medio a quien no podéis alienar.
Contratiempos, contra necios, con traspiés,
Interpreto convencida mi papel.

Naufragio

En un cajón, entre polvo y telarañas,
Me guardo el rencor de cada puñalada.
Tengo vocación de alma atormentada,
Trozos de carbón para pintar mis alas.
De negro, como el corazón cuando acaba sucio y maltrecho,
Igual de negras que el colchón donde descansan mis desechos.
No tengo miedo a naufragar, ya me he hundido antes.
Un paso adelante y dos atrás.
Conozco el verbo fracasar mucho mejor que nadie.
No tengo miedo a naufragar.
Si la inspiración me pilla por sorpresa,
Me quito el reloj y con él las horas muertas.
Con cada canción encuentro una respuesta,
Borro algún marrón y ordeno mi cabeza.
Ya no soy el mismo de ayer, pero tampoco el de mañana,
Aunque debajo de la piel conservo la raíz intacta.

Asignatura Pendiente

Nadie me entiende, todos golpean.
No es suficiente, otra vuelta de tuerca.
Al día siguiente, la misma mierda.
No te defiendes porque no vale la pena.
¿Qué es lo que quieren?, ¿qué coño esperan?
Que un día reviente y se me vaya la cabeza.
No sé cuánto más voy a poder aguantar.
Lo que más duele no es la violencia,
es este ambiente de total indiferencia.
Cuántos valientes tirando piedras.
Constantemente voy contra viento y marea.
Inconvenientes, adolescencia.
Ser diferente tiene consecuencias.
No sé cuánto más voy a poder aguantar.
Asignatura pendiente.
Parece que hoy tampoco ha habido suerte.
Aunque no me quedan fuerzas,
yo sigo adelante entre insultos y collejas.
Intenso, cada vez resulta más intenso.
Y yo no puedo, y mira que lo intento.
Me estoy ahogando por dentro.

Platos Rotos

Te escribo estas letras para arrancarte el orgullo
Y que sepas lo que duelen las verdades como puños,
Como puños tatuados a golpes en mi cuerpo,
Los mismos que hoy acaban con el lobo de este cuento.
Y no hay suficiente infierno ni tierra suficiente
Para enterrar tu ego y tu soberbia para siempre.
Me pides un respeto que tú siempre me negaste;
Sembrando tormentas, hoy recoges tempestades.
Lágrimas de vida hoy mojan mi rostro,
Barren las cenizas y los platos rotos.
Se cerró la herida, se abrieron mis ojos,
La luz de un nuevo día se lleva los despojos.
Las vueltas que da la vida, o esta vida que es muy chunga,
Mientras yo remonto el vuelo, tú tienes un pie en la tumba.
No te arrepientes ahora ni te arrepentirás nunca,
Y te quedas ahí pasmado, boquiabierto y de piedra.
Parece que no te sienta muy bien tu propia mierda,
Mierda que escupías para taparme la boca;
En mierda se convierte lo que con tus manos tocas.
No es sencillo mantenerse en pie sobre la cuerda floja,
Has perdido el equilibrio entre otras muchas cosas.
Te saliste del camino, se te ha ido de las manos,
Ya empezaron a caer…

Renacimiento

Renacer de las cenizas para comprender
Que una sonrisa tiene más poder
Que las palizas que hagan caer
Al suelo de rodillas.
Me entregué a mil noches vacías
Cada vez que el corazón me ardía
Y me inventé medias mentiras
Para así esconder verdades que dolían.
Menos mal que apareciste para echarme sal
Sobre la herida abierta y, al final,
Acabó cicatrizando.
No tengo la intención de echarme a perder;
Si he tocado fondo, espero que haya sido para aprender.
Vi llover agujas clavándoseme en la piel,
Una por cada error y estupidez.
Sé que ya no puedo retroceder,
Pero hay tiempo para rectificar.
Hay manchas que no se pueden borrar:
Unas se limpian con facilidad,
Otras las elimina el tiempo.

Colgao

Solo era un gato callejero cuando te conocí.
Sigo siendo callejero y gato, pero feliz, ya me entiendes.
Acostumbrado a los tejados, trasnochar, malvivir.
Mira qué a gusto estoy ahora aquí en tu jardín de repente.
Un bicho en el ombligo me avisa cuando llegas.
Me quitaré el abrigo, está amainando la tormenta.
Despejao, el cielo ya está despejao.
Nunca pensé que iba a estar tan colgao.
Y dime cómo sin buscarte te he llegado a encontrar.
Se cruzó la buena suerte con la casualidad, simplemente.
Llevo tu nombre tatuado en la espina dorsal.
Mi corazón acelerado ruge como animal impaciente.
Estremecidos, todos y cada uno de mis sentidos.
Vuelvo a estar vivo como en el patio de un colegio un chiquillo.

Un pescao afortunao

En el océano del ladrillo donde manda el tiburón,
Apenas queda algo de sitio para el sufrido boquerón.
Van cortando el bacalao los pecesculadores,
Devorando al apardalao astutos promotores.
Se van a reír de ti, me decía el pez viejo:
Mientras te comes la lombriz ya has mordido el anzuelo.
Afortunado, eres un pez afortunao,
Afortunado, y de por vida hipotecao,
Afortunado, no me digas que no vas sobrao,
Afortunado, con tus treinta metros cuadraos.
Arrecifes de coral en cada ayuntamiento:
Vamos a edificar lujosos apartamentos.
Como la raspa del pescao se queda algún pardillo,
Cuando en pelotas lo han dejao y ni un pavo en el bolsillo.
Quizás te pueda asesorar el señor pez espada,
Si acudes a su sucursal, ve con traje y corbata.
Todo se puede financiar si tienes siete vidas,
Cuando lo acabes de pagar solo serás ceniza.

Bicho Raro

Voy pisando charcos con los pies descalzos,
dejando rastro con la sangre que voy derramando.
Llego tarde o con retraso, el equilibrio no es mi caso;
soy propenso al descalabro y no me va tan mal.
Ya no me importa el qué dirán,
hoy sale bien, mañana mal.
Cada vez lo tengo más claro:
voy aprendiendo a disfrutar
de la vida echándole sal.
Me sienta bien ser bicho raro.
No suelo ser prudente, pero asumo riesgos;
ir a contracorriente, aprovechar cada momento.
A veces contraproducente, ir a tu bola es lo que tiene;
no hacer mucho caso a la gente tampoco está tan mal.

Payasos de alquiler

El que pincha y corta es el mismo que parte y reparte.
Nos quedamos con pan y sin tortas, una mano detrás y la otra delante.
Fingiré que no me importa, aunque por dentro me hierva la sangre.
Hay quien palabra tiene muy poca y a mí me sobran cojones y aguante.
Hemos vuelto a naufragar entre promesas de cristal
que se rompen antes de caer.
¿Cómo me he dejado engañar? Estoy empezando a pensar
que somos payasos de alquiler y poca monta.
Con humor y sin desvaríos, no me sentaré a lamentarme,
que para marrones ya tengo los míos y con los míos tengo bastante.
Apuro el último trago y me piro con mi música para otra parte.
Todo el tiempo invertido contigo fue tiempo que nunca debí regalarte.