Formol y naftalina
Regresan los fantasmas del pasado,
tal vez nunca se marcharon.
Agazapados esperaron
una nueva oportunidad.
Con su movida promovida
entre formol y naftalina,
los han sacado de su vitrina,
vuelven a desafinar.
No importa dónde estés, te van a bombardear
con absurdas melodías que querías olvidar.
No acierto a comprender todo este carnaval,
tan solo digo, pienso que yo ya tuve suficiente de chaval.
Regresa el hijo pródigo olvidado,
creo que aún no se ha enterado
que hace tiempo que ha pasado
su fecha de caducidad.
Obsoletos y oxidados,
los puedes ver tarareando
himnos que huelen a rancio
y demagogia popular.